La sal rosa del Himalaya es ligera y aromática, aporta un sabor delicado a los alimentos, realzando su sabor original sin abrumarlo. Esto la hace adecuada para carnes blancas, pescado a la plancha o hervido, verduras crudas o cocidas y salsas ligeras.
Dado que se disuelve más lentamente que la sal marina tradicional, no es adecuada para sopas ni salsas.