La sal gris bretona tiene un sabor estructurado. Se utiliza principalmente para dar sabor a carnes rojas, asados y verduras hervidas, pero su versatilidad permite usarla en cualquier plato, desde carnes y pescados hasta sopas, tortillas y ensaladas.
Como el sabor es más intenso que el de la sal marina común, recuerda no excederte con las dosis y regularlo con cuidado.